top of page

CUANDO POCO SIGNIFICA MUCHO

  • Foto del escritor: David Ranzoni
    David Ranzoni
  • 7 abr
  • 2 min de lectura

CUANDO POCO SIGNIFICA MUCHODavid Ranzoni

En la costa del Perú, cuando contemplamos la inmensidad del océano Pacífico, una sola gota de agua parece completamente insignificante. Se pierde en lo vasto, en lo infinito. Algo similar puede sucedernos cuando miramos la gran necesidad que existe en nuestro país: familias luchando día a día, niños que necesitan apoyo, comunidades enteras esperando una oportunidad.


Frente a esa realidad, nuestro esfuerzo puede parecer pequeño. Incluso insuficiente.


A veces pensamos: ¿Qué puede lograr realmente lo que hacemos? Una visita, una donación, una palabra de aliento… ¿es suficiente?


Es en esos momentos cuando necesitamos recordar una verdad poderosa.


En su primer milagro, Jesús dio una instrucción sencilla:  “Saquen un poco de agua” (Juan 2:8).

No pidió algo extraordinario. No pidió abundancia. Solo pidió un poco. Y fue con ese “poco” que ocurrió el milagro en las bodas de Caná. El agua se transformó en vino, y lo ordinario se volvió extraordinario en las manos de Dios.


Ahí está el mensaje.


Nuestro poco, cuando lo entregamos con amor y fe, puede convertirse en mucho.


En la Asociación Un Corazón para Ellos, vivimos esta verdad cada día. Sabemos que lo que damos nuestro tiempo, recursos, esfuerzo puede parecer una gota frente a la necesidad que vemos. Pero también sabemos que Dios obra en lo pequeño, en lo sencillo, en lo que nace desde el corazón.


Hace un tiempo, un misionero que trabajaba en Madagascar nos dijo algo que nunca olvidaremos: 


“Para ti, que das, puede parecer una gota… pero para el que recibe, puede significar un océano.”

Esa frase se quedó con nosotros.


Porque es real.


Para un niño, un gesto puede cambiar su día. Para una familia, una ayuda puede traer esperanza. Para alguien que lo necesita, ese “poco” puede ser todo.


Por eso seguimos adelante.


Seguimos entregando lo que tenemos, confiando en que Dios hará el resto. Seguimos creyendo que cada acto de amor cuenta, que cada esfuerzo suma, que cada “gota” tiene valor.


No porque nosotros hagamos mucho, sino porque Dios hace grandes cosas con lo que ponemos en sus manos.


Y así, juntos, seguimos viendo milagros.




 
 
 

Comentarios


bottom of page